Discussion or Dialogue – Understanding the Trait “Tough”

In the Lumina work I do with teams, leaders and individuals, we look at 24 personality traits. These are traits that are a part of everyone’s personality. Traits like “logical,” “cautious,” “spontaneous,” “sociable,” and others.  We each have all of these traits, but to different degrees, which makes us the complex, unique individuals we are.

This is the fifth in a series of articles about those 24 traits – what they mean, what they look like, how to tune them up or tune them down, and how to recognize and adapt to them in others.

This time, let’s talk about “Tough.”

Definition

Lumina defines the trait tough as “argues forcefully, and is comfortable with conflict.” Someone who is high in this trait is not afraid to express their opinion, and is willing to defend what they believe to be right even in the face of disagreement from others. Instead of avoiding conflict, they embrace it as an opportunity to get people to air their thoughts and to take action.

How you display Tough

People who are naturally high in the quality tough (underlying persona) tend to have discussions rather than dialogues. There’s a difference between a discussion and a dialogue. In a discussion, you try to get other people to see things your way. The goal of a discussion is to win. You may listen to the other person’s opinion so that they will listen to yours, but ultimately, it’s about achieving a specific agenda. In a dialogue, on the other hand, no one is trying to win. David Bohm, a physicist who introduced the concept of dialogue in his book, On Dialogue, described it as a free-flow exchange of ideas and information that allows participants to create something new.

In the everyday persona (how you show up at work), tough often comes into play when difficult decisions have to be made. For example, when a leadership team has to reduce three qualified candidates for a key position down to one. Or part ways with a long-time supplier. Or implement a reduction in force. Someone high in the quality tough won’t be shy about bringing up all the issues and forcing a decision even though others may want to delay or soft peddle it.  Tough enables you to challenge others to take action.

As with all our traits, though, under stress they can turn into too much of a good thing. In the overextended persona, tough becomes “seeks conflict.” Tough is about being hard on the problem, but when someone asks you, “are you looking for a fight?” that’s when you know you’ve gone too far. You may think you are merely arguing forcefully and logically, but that’s not the way the other person sees it.

Techniques to tune up or tune down Tough

Productive dialogues are important in both personal and professional relationships. Tune up tough if you find yourself walking away from conflict or avoiding saying the things you want and need to say. The longer you leave it the harder it gets. Tune down tough if you find yourself being not just hard on the problem, but also hard on the people. Use your emotional intelligence to put your foot down without leaving a footprint.

It’s important to pay attention to the level of tension in the moment. Is there no tension, positive tension, or too much tension? Focus on staying in respectful alignment with the other person without being hijacked by your emotions.

Understanding and connecting with others

Arguing forcefully may not be natural to you, but learning to lean in and say what you need to say can have a powerful effect. It may not be natural, but it’s worthwhile. You can clear the air. You can work toward mutual understanding and trust. You can settle a disagreement once and for all.  It’s about leaning in rather than giving in. Those of us who don’t like conflict may have a tendency to just agree with someone rather than state how we really feel. We worry that we won’t be liked. That can be off-putting to someone who is more direct and is seeking an open honest exchange. Worry less that people like you, and worry more that people like themselves more when they’re around you.

“I’ve learned that people will forget what you said, people will forget what you did, but people will never forget how you made them feel.” – Maya Angelou

Clear eyes, full heart, can’t lose,
Marcel

Discusión o Diálogo – Entendiendo el Rasgo “Duro”

En el trabajo de Lumina que llevo a cabo con equipos, líderes e individuos, identificamos 24 rasgos que forman parte de la personalidad de cualquiera. Rasgos como “lógico,” precavido,” espontáneo,” sociable” y otros. Todos los poseemos, pero en diferentes grados, lo que nos convierte en los individuos únicos y complejos que somos.

Éste es el quinto de una serie de artículos sobre dichos rasgos – lo que significa, cómo se ven, la forma de ajustarlos hacia arriba o abajo y la manera de reconocerlos y adaptarnos a ellos en otros.

Esta vez, vamos a conversar sobre “Duro.”

Definición

Lumina define duro como alguien que “argumenta enérgicamente y se siente a gusto con el conflicto.” Alguien con un elevado nivel de este rasgo no tiene miedo de expresar su opinión, y está dispuesto a defender lo que cree que es correcto incluso si deben enfrentar el desacuerdo de otros. En lugar de evitar el conflicto, lo aceptan como una oportunidad para que las personas ventilen sus pensamientos y tomen acciones.

Cómo demostrar ser duro

Los individuos que naturalmente son altos en esta cualidad (persona subyacente) tienden a discutir en lugar de dialogar. Existe una diferencia entre ambas. En una discusión, intentan que las personas vean las cosas desde su perspectiva. La meta de la discusión es ganar. Puedes escuchar la opinión de la otra persona con objeto de que ellos escuchen la tuya, pero a fin de cuentas se trata de alcanzar una agenda específica. Por otra parte, en un diálogo nadie está intentando ganar. David Bohm, un físico que presentó el concepto de diálogo en su libro, En Diálogo, lo describió como un libre flujo en el intercambio de ideas e información que permite a los participantes crear algo nuevo.

En la persona cotidiana (la forma en que te muestras en el trabajo), este rasgo entra en juego cuando deben tomarse decisiones difíciles. Por ejemplo, cuando un equipo directivo debe reducir la lista de candidatos calificados para ocupar un puesto clave. O dejar de trabajar con un proveedor de muchos años. O implementar una reducción en la plantilla laboral. Alguien con un elevado rasgo de duro no estará intimidado por abordar todos los aspectos y forzar una decisión incluso cuando otros quieran retrasarla o suavizarla. Ser duro te permite desafiar a otros para tomar una acción.

Como sucede con todos nuestros rasgos, bajo estrés estos pueden convertirse en un exceso de algo bueno. En la persona sobre-extendida, duro se convierte en “buscar conflicto.” Este rasgo consiste en ser duro con el problema, pero cuando alguien te pregunta, “¿estás buscando una pelea?” es cuando sabrás que has llegado muy lejos. Podrías pensar que simplemente te encuentras argumentando enérgica y lógicamente, pero esa no es la forma en la que otra persona lo ve.

Técnicas para ajustar duro hacia arriba o hacia abajo

Los diálogos productivos son importantes tanto en las relaciones personales como profesionales. Ajusta hacia arriba si te encuentras alejándote del conflicto o evitando decir las cosas que quieres y necesitas decir. Mientras te alejes por más tiempo más difícil será. Ajusta hacia abajo cuando te encuentres no solo siendo duro con el problema sino también con la gente. Utiliza tu inteligencia emocional para pisar fuerte sin dejar huella.

Es importante poner atención al nivel de tensión del momento. ¿No hay tensión, o es positiva, o resulta excesiva? Enfócate en mantenerte en respetuosa alineación con la otra persona sin ser secuestrado por tus emociones.

Entendiendo y relacionándote con otros

Argumentar enérgicamente puede no ser algo natural para ti, pero aprender a apoyarte y decir aquello que necesitas decir podría tener un efecto poderoso. Tal vez no sea natural, pero vale la pena. Puedes enfriar los ánimos. Puedes trabajar para buscar la comprensión mutua y la confianza. Puedes solucionar los desacuerdos de una vez y para siempre. Se trata de apoyarte y no darte por vencido. Aquellos a los que no les gusta el conflicto podrían tener la tendencia a simplemente coincidir con alguien en lugar de establecer cómo se sienten realmente. Les preocupa no ser del agrado de otros. Ello puede resultar poco atractivo para alguien que es más directo y está buscando un intercambio abierto y honesto. Preocúpate menos por agradarles a las personas y preocúpate más por que las personas se agraden más a sí mismas cuando estén cerca de ti.Two boys looking at each other

“He aprendido que las personas olvidarán lo que dijiste, olvidarán lo que hiciste, pero nunca van a olvidar cómo los hiciste sentir.” Maya Angelou

 

 

 

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